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Encuentros de Esperanza: Testimonios Franciscanos en el Año Jubilar 2025

Como colofón al Jubileo de la Esperanza 2025, al VIII centenario del Cántico de las Criaturas, donde el himno de alabanza de San Francisco nos recuerda que la fraternidad se extiende más allá de nuestros círculos, y para celebrar la cercana fiesta de N. P. San Francisco, desde el Archivo de la Provincia de la Inmaculada, en Madrid, queremos compartir algunas experiencias de los jóvenes franciscanos de Asia Oriental y África.

Dichas experiencias nos llegan a través de la segunda edición de Encuentro, la publicación oficial de la Conferencia de Asia Oriental, que adjuntamos.

Este número invita a los lectores a abrazar la esperanza. Una esperanza arraigada en el amor de Cristo, tal y como se refleja en las vidas de los frailes franciscanos que se preparan para sus votos solemnes. Como escribe San Pablo, Caritas Christi urget nos (2 Cor. 5, 14). Es el amor de Cristo lo que nos impulsa.

La 14ª EAC-CIP nos llama, tanto a los frailes como a los fieles laicos, a estar a la altura del reto del tema de este año: «Frailes integrados como agentes de esperanza para una humanidad renovada y un medio ambiente restaurado en el contexto de Asia». En estas páginas encontrarás experiencias humanas humildes y llenas de fe que se convierten en encuentros con Dios. Estas historias trascienden las fronteras culturales, lingüísticas y tradicionales. En este camino compartido, descubrimos que somos hermanos entre nosotros y con toda la creación.

No tengamos miedo de esperar juntos.

Se reunieron frailes que se preparan para los votos solemnes de las Provincias del norte y sur de Filipinas, las Provincias de Corea del Sur y Vietnam, y hermanos de la Fundación en Papúa Nueva Guinea. De esta experiencia nacen los siguientes testimonios:

Cuando llegué a Filipinas, lo primero que me impresionó fueron las antiguas y hermosas iglesias, algunas de las cuales tienen alrededor de 400 años. Estas iglesias suelen tener una arquitectura barroca y de estilo español, con gruesos muros de piedra, altas cúpulas y altos campanarios que se elevan hacia el cielo. En su interior, las iglesias están decoradas con estatuas finamente talladas, altares de madera preciosa y coloridas vidrieras que brillan con la luz. El diseño combina la influencia cristiana europea con la cultura local, creando una belleza única e inolvidable. Hablando de la gente de Filipinas, lo que más me llamó la atención fue lo amables, alegres y acogedores que son. Los lugareños suelen saludarte con una sonrisa radiante y están dispuestos a ayudar a los desconocidos con calidez y sinceridad. Viven de forma amistosa y unida, haciéndote sentir como parte de una gran familia. Los filipinos también valoran profundamente la tradición y la religión. Todos los domingos es habitual ver a familias enteras asistiendo juntas a misa, mostrando su fuerte fe. En la vida cotidiana, disfrutan de un estilo de vida tranquilo, sin prisas, saboreando cada momento y encontrando la alegría en las cosas sencillas.

 

La maravillosa obra de Dios

Joseph Phạm Nguyễn Minh Hoàng

La primera vez que visité Palawan, me sorprendió lo sencillo y natural que era el paisaje. Me produjo una profunda sensación de paz. Pude disfrutar del entorno marino de la isla, y lo que más me gustó fue nadar en el mar, observar los peces y los arrecifes de coral, que eran tan hermosos y sorprendentes.

Verdaderamente, la creación de Dios está llena de maravillas.

Pasé tres días maravillosos en Palawan: un día fresco, un día lluvioso y un día soleado. Me recordó cómo San Francisco se sentía cerca de la naturaleza cuando admiraba la creación de Dios. ¡Doy gracias a Dios por su maravillosa obra! Y siento aún más amor por la vocación franciscana, y estoy más decidido a comprometerme con ella.

 

PDF de la Revista "Encounter": 

https://drive.google.com/file/d/1_rgTXeyhxlXnmQvEY-hqd1ybuxnUTxpR/view?usp=drive_link